En Just the sea recordamos a Robin Lee Graham, alma de mar, el primer adolescente que dio la vuelta al mundo, en solitario, en velero.

Robin Lee Graham ha soplado este año 70 velas. Sigue viviendo con Patti, su mujer, en Montana. Sobre él hay dos libros, varios números de National Geographic centrados en su hazaña y una película producida por Gregory Peck.

Han pasado nada menos que 54 años desde que decidió embarcarse en Dove, un pequeño velero, para dar la vuelta al mundo con tan solo 16 años. Fue el primero en hacerlo. Ocho adolescentes le siguieron después.

A Robin le sobraba determinación, a pesar de su juventud, y estaba acostumbrado a navegar desde pequeño. Había nacido en una familia conectada con el mar. Sus padres le instruyeron desde los seis años. Y el niño se fue dejando llevar por las olas. Durante tres años, navegó con sus padres por el Pacífico así que tiempo y mar no eran un problema para Robin.

Mientras el resto de los adolescentes de su época soñaban con Audrey Hepburn en My Fair Lady y su país daba sepultura a Malcoln X, el adolescente partió de San Pedro, en California, para navegar, hasta los 21 años, edad a la que regresó. Dove tenía ocho metros de eslora y le había costado 8.000 dólares.

Con Robin zarparon dos gatitos: Joliette y Suzette. Durante su viaje, fueron embarcando y desembarcando diferentes gatos. Cuando regresó, eran Kili, Pooh y Pigle los que le acompañaban.

Su primer puerto fue en Fanning Island, un atolón británico del Pacífico y su primer problema llegó cuando una tormenta destruyó a Dove. En Samoa Occidental, la embarcación fue reparada y Robin pudo seguir con su plan inicial: navegar rumbo a Pago Pago y allí permanecer al abrigo de la temporada de huracanes.

En 1966, Robín recaló en Fiji donde conoció a Patti, con la que se casaría un tiempo después. En ese año, Robin pasó por Nuevas Hébridas, Islas Salomón hasta llegar a Nueva Guinea, en 1967, año en el que llegaría a Australia, exactamente el 4 de mayo.
El Índico se convirtió en su nuevo reto: Islas Cocos, donde Dove sufrió nuevas averías como consecuencia del mal tiempo; y vuelta a reparar el barco en Isla Mauricio. Recompuesto el velero, Dove se dirigió a la Isla Reunión y luego a Sudáfrica, donde atracó el 21 de octubre. Robin permanece en este país nueve meses y en Ciudad del Cabo decide casarse con Patti.

En 1968, se dirige hacia la costa norte de América del Sur. Y en octubre de ese año, llega a Barbados. En ese lugar, Robin decide vender Dove por su nueva embarcación, Return of Dove, con la que llega a las Islas San Blas, donde pasó dos meses explorando.

Después de pasar Navidad y Año Nuevo decide navegar por el Canal de Panamá con Patti a bordo (esto significa que no acabó la travesía en solitario) y llegó a Balboa el 17 de enero de 1970. En abril de ese año logra terminar su viaje en Long Beach, California.

Después de Robin han repetido hazaña ocho jóvenes más que han imitado su aventura. Los norteamericanos Tania Aebi, en 1985, con 21 años, y  Brian Caldwell, en 1995, con 20 años;  los australianos David Dicks, en el 96, con 18, y Jesse Martin, en 1998, con 18; Zac Sunderland, norteamericano de 17 años, en 2008; el británico Michael Perham, en 2008, con 17 años, la australiana Jessica Watson, en 2009, con 16, y la holandesa Laura Dekker, en 2010, con 16 años también.

Han pasado nueve años sin que aparezca un nuevo Robin que completa a diez los Mr Fogg del mar. Mientras, el primero en cumplir su sueño, sonríe en Montana y recuerda lo feliz que fue, junto a sus nietos.