Desde que se puso en marcha Just the Sea, este proyecto soñó con que llegase un momento como este: meterse en un barco y navegar de verdad. Y no se trata de un barco ni de una aventura cualquiera. Just the Sea participará de la mano del regatista Luigi Dubini, en una de las competiciones marítimas más duras del mundo. Nada menos que la Mini-Transat, con veleros de 6.50 metros, donde los skipers estarán solos frente al océano. A punto de iniciar su preparación, hablamos con Luigi, el médico que no puede vivir sin el mar. Dubini, además de intentar ganar esta dura competición compuesta por 4.050 millas, realizará un estudio de campo para Just the Sea sobre el grado de contaminación de las zonas marítimas por las que discurrirá la regata: La Rochelle-Canarias, en una primera etapa, y Las Palmas hasta Le Marin, en Martinica, en una segunda. Quedamos con Luigi en Barcelona para meternos de lleno en esta aventura transaoceánica.

 

Luigi, ¿cómo será tu preparación para la Mini-Transat?

La preparación empieza el día que decides participar en esta regata. Todos los entrenamientos, las horas dedicadas al mantenimiento del barco y el estudio de la meteorología lo haces con la regata en mente. Ahora mismo acabo de estar con mi barco,  dándole un poco de cariño, ya que durante la temporada pasada no tuve mucho tiempo de arreglar pequeñas cosas que se estropearon. Sin duda, la ayuda por parte de mis patrocinadores Regatta Yacht Ropes (cabuyería), Solbian (paneles solares) y Morfblock (poleas) es indispensable para fiabilizar el barco y estar seguro que todo funcione bien durante las regatas. Desde mediados de marzo ya empecé a navegar otra vez, perfeccionar las maniobras y trabajar la velocidad.

El regatista, poniendo a punto su barco, con camisa de B.D. Baggies para Just the Sea y gafas de Karün.

¿Qué provisiones llevarás?

Lo que suelo llevar para las regatas es comida deshidratada. Es muy nutritiva y pesa poco. Lo único que hay que hacer es añadirle agua hirviendo. Hay personas que se llevan chocolate, caramelos o algo que les haga desconectar unos momentos, pero el hecho de saber que la comida buena me espera a la llegada de la regata ¡me hace esforzarme aun más para llegar antes! Tengo una bolsa mágica, donde tengo algunas cosas que me ayudan a desconectar unos minutos, pero es un secreto…

 

¿Cómo será tu día a día a  bordo?

Estaré dedicado casi exclusivamente a la regata, a hacer todo lo posible para navegar lo mas rápido, además de aprovechar de esos momentos que solo cuando estás navegando en solitario puedes tener. Y durante esos momentos intentaré hacer fotos y vídeos para compartir mi aventura una vez que haya vuelto de la regata.

 

Luigi, leyendo el último número de Sirene.

No podrás comunicarte con nadie durante 4.000 millas. ¿Qué piensas de ello?

Siempre he estado a gusto solo, creo que estamos constantemente rodeados de personas, tanto físicas como virtuales, con WhatsApp, Instagram, correos, llamadas, etc y eso hace que muy pocas veces dediques tu completa atención a una cosa en concreto. También el hecho de estar tan solo hace que puedas contar solo contigo mismo, y esto también es algo que no suele pasar cuando estás en casa; siempre tienes a alguien a quien pedir consejos u opiniones. Durante este tipo de regatas estás solo y las decisiones, justas o equivocadas, las tienes que tomar solo, y saber lidiar con las consecuencias. Es una cualidad que cuesta aprender pero espero que estas experiencias me sirvan de ayuda cuando tenga que tomar decisiones como médico.

 

¿Qué sientes cuando está en el mar?

Cuando navego me siento como en casa. Aunque sea un barco muy pequeño (solo 6.50m), tengo todo lo que necesito: comida y un barco que me lleva a destino. Durante las regatas siempre estás pensando en ir lo más rápido posible, pero sí que hay momentos en que lo único que puedes hacer es relajarte y dejar que el barco vaya solo. Y son esos momentos donde te das cuenta que eres muy afortunado de poder vivir estas experiencias.

 

Luigi, tú harás para Just the Sea una recopilación fotográfica sobre basura marina durante la travesía. ¿Qué piensa acerca de este problema?

Creo que el hecho de que haya tanta basura en el mar, sobre todo plástico, es un problema bastante generalizado pero que, comparado con la generación de nuestros padres, ahora nosotros estamos más concienciados. Es muy difícil cambiar los hábitos de las personas. Por ejemplo, en un hospital donde he rotado, ponen un contenedor para reciclar papel, pero las cucharas y los vasos que reparten para los cafés son de plástico.  Este tipo de hechos me parecen más graves. Que algunas personas y empresas hagan cosas para dar una buena imagen, pero después se descubre que en realidad no hay un cambio honesto de conducta.

 

Tú navegarás con ventaja. Contigo llevarás en el barco a un médico… ¿Qué hace un cirujano de 25 años en una regata tan dura?

Sabiendo que cuando seré medico será difícil encontrar tiempo para una aventura de este tipo, para mí se trata de mi última posibilidad de hacer un proyecto como éste. Durante la carrera he intentado compaginar las dos cosas y ha sido siempre bastante difícil, pero nunca me he planteado dejar atrás la vela. Es algo que he trabajado durante mucho tiempo y no imagino mi vida sin poder navegar. Sobre todo en este tipo de aventuras, que son las que mas me gustan y motivan.

 

Harás una investigación sobre el sueño en condiciones extremas. ¿Es una de las cuestiones más duras a las que te vas a enfrentar?

Seguramente el hecho de dormir poco es algo que te quita la concentración y la agilidad mental de cuando estás en tierra. Encontrar una manera eficiente de descansar puede darte mucha ventaja durante una regata, y es por esto que decidí aprovechar el hecho de que estoy estudiando medicina para hacer un estudio analizando cómo el estado cognitivo se ve alterado después de regatas en solitario.

Todas las fotografías:

Silvia Poch – www.silviapoch.com