JEAN LUC VAN DEN HEEDE

 

Todos hemos visto alguna de las consideradas películas épicas rodadas en el mar. La oscarizada La Vida de Pi (Ang Lee, 2012), Cuando todo está perdido, (J.C. Chandor, 2013), el último reto de Robert Redford; la aventura marina de Abysss (James Cameron, 1989) o una revisión del capitán Ahab en La Tormenta perfecta (Wolfgang Petersen, 2000). Pero el Sail In Festival va más allá de esta corta filmografía, en cuestiones marinas. Porque ha conseguido convertirse en el único festival de cine sobre navegación a vela y ha logrado reunir a los tripulantes más extraordinarios del mundo.  Y, tras cumplir seis años celebrándose en Bilbao, sus organizadores han decidido salir de gira. Su primera parada será Donosti, el próximo 17 y 18 de mayo. Just the Sea charló con uno de sus fundadores, Álex Quintana, sobre tormentas, calmas, viento y vela en tierra.

 

¿Por qué nace SAIL IN y qué ofrece a los espectadores?

Nace de la pasión por la navegación a vela de un grupo de amigos que consideraban que la cultura de la vela se podía exponer de forma cercana, atractiva y sin artificios mostrando los valores implícitos en ella.

Para el público general, la vela o es competición o es élite. Y es cierto que la vela es eso, pero también es muchas cosas más. Y queríamos mostrarlas todas. En otros lugares viven la vela de una forma que nos emociona y queríamos emocionar a través de ella Creemos que, además de películas, exposiciones, charlas, clases magistrales o clinics, lo que de verdad ofrece SAIL IN Festival es un lugar de encuentro, un espacio donde tras disfrutar con una película, sube el telón y te encuentras a los protagonistas, un lugar donde navegantes anónimos y reconocidos se juntan y charlan por los pasillos. En definitiva, ofrecemos cuatro días de vela en tierra.

 

De todos cuantos tripulantes han pasado por el festival, ¿cuál te ha impresionado más?

Sería injusto nombrar solamente a uno. Es evidente que cruzar la mirada con Sir Robin Knox-Johnston impresiona, pero también es inolvidable la enorme sonrisa y la amabilidad de Loïck Peyron o ver a François Gabart entre el público, con su bebé en brazos, viendo todas las películas que programábamos. La conversación con Jean Luc van Der Heede sobre un chuletón durante una comida en la última edición también ha sido inolvidable. Son alrededor de un centenar de invitados los que han pasado por el festival, hasta la menor de sus gestas es increíble para la mayoría de nosotros. Aunque hay algo que de verdad nos emociona y es contar con muchos de ellos, año tras año, como invitados o asistiendo como público.

 

¿Y cuál ha sido la proyección mejor acogida hasta la fecha?

No creo que haya ninguna destacada. Sí intentamos entregar el premio SAIL IN a una persona destacada en el mundo de la vela. Este año ha sido Jean Luc Van der Heede. Anteriormente fue Loïck Peyron, Mike Birch, Sir Robin Knox-Johnston, Sir Peter Blake, etc. La sesión en la que damos el premio siempre genera mucha expectación. Pero hemos llenado en sesiones sobre la Mini-Transat con navegantes locales. La gente quiere disfrutar de la vela. Afortunadamente la acogida es extraordinaria.

 

Una de las proyecciones del SAIL In Festival en la sala BBK de Bilbao.

 

El festival ofrece mucho más, además de las proyecciones. Cuéntanos cuál es la propuesta general.

Además de ofrecer cuatro jornadas de películas, muchas inéditas, otras olvidadas, donde la vela es la protagonista, completamos estas sesiones con Talks con los protagonistas de estas. Por otro lado, tenemos exposiciones de fotografía, tanto en interior como a lo largo de las principales estaciones de Metro de Bilbao. Este año hemos tenido el honor de contar con Carlo Borlenghi, la gran figura de la fotografía náutica. Realizamos una sesión educativa con la participación de los más pequeños y, finalmente, completamos la oferta con los clinics y las masterclasses que impartimos con algunos de los mejores profesionales del mundo de la vela.

 

Llevas seis años con esta cita. ¿Crees que ha sido una travesía oceánica?

Cuando se gestó la idea, no conocíamos a nadie, no teníamos el número de teléfono de ningún navegante. Si miramos atrás es increíble lo que hemos conseguido en seis años. Cuando termina una edición como la pasada y navegantes top a nivel internacional nos escriben, sin conocernos,  para felicitarnos por lo que le han contado y para ofrecerse a venir el próximo año, no podemos dejar de mirar la pantalla del ordenador como si se tratara de una broma. Pero es muy complicado. SAIL IN Festival ha crecido en alcance, en exposición y en relevancia en el mundo de la vela más allá de nuestras fronteras y eso genera unas expectativas que no son fáciles de cumplir. A pesar del apoyo de nuestros socios no somos capaces aún de profesionalizar la gestión del festival, eso hace que… sí… pudiera parecer una travesía oceánica…

 

Cuéntanos el Tour de SAIL IN.

El Tour nace de una inquietud por llevar la cultura de la vela a otros lugares a lo largo del año. Euskadi está llena de puertos y navegantes que les gustaría sentir un poco de SAIL IN cerca. Pensamos en hacer una ruta, inicialmente a través de la costa vasca, donde llevaremos algunas de las mejores películas que hemos proyectado y una serie de actividades educativas para realizar junto a los más pequeños. Creo que debemos aprovechar nuestro vehículo para formar. Desde hace años incorporamos a nuestro programa una sesión infantil con un taller y eso queremos trasladarlo también a SAIL IN Tour.

 

¿Solamente en País Vasco? ¿Os planteáis tocar otros lugares?

Ha sido anunciar el Tour y muchos seguidores de fuera del País Vasco han pedido una parada en sus ciudades: Barcelona, Valencia, Málaga, Vigo… Nos encantaría y entra dentro de nuestro plan, pero para ello necesitaríamos buscar los recursos para hacerlo posible. Ojalá suceda. Es algo que ha existido como posibilidad desde el comienzo. Y no solo en España. En los últimos años hemos estudiado ofertas para hacer alguna edición en Francia, etc. Aunque somos conscientes del interés que genera un proyecto como SAIL IN Festival fuera de nuestras fronteras, nos gustaría seguir manteniendo nuestra base en casa.

 

¿Cómo ves el estado de nuestros océanos?

Como es obvio, muy preocupante. Queremos creer que esta conciencia pública será capaz de revertir la inercia creada por el consumismo salvaje, la falta de voluntad política y la despreocupación medioambiental en la que hemos vivido. Por eso creemos en la necesidad de concienciar y educar desde los más pequeños, de entender las posibilidades de una economía circular, las consecuencias de la inacción ante el cambio climático, etc. Está en nuestra mano dar la vuelta a la situación actual.

 

Just the Sea vende la publicación que hacéis ¿Qué es LADORSAL y qué supone editar una publicación así?

LADORSAL es una publicación que nace del corazón de SAIL IN Festival. Es el principio de la revista que nos gustaría leer. Es navegación en conserva. Es el Festival cosido con hilo. Hasta el momento hemos publicado dos volúmenes, el tercero se está haciendo esperar. En realidad son historias de vela… paisajes de vela, poemas de vela… es vela encuadernada. ¿Qué supone? Una locura más dentro de un mar de locuras. Algo imposible hecho por un equipo increíble. En realidad, es una de las más grandes satisfacciones que nos ha dado SAIL IN Festival. De vez en cuando alguien nos escribe y nos cuenta que las lleva en el barco y que las lee una y otra vez mientras navega… y esa imagen hace que valga la pena todo.

 

Just the Sea vende LADORSAL, el mar en conserva

Los organizadores de SAIL IN, editan una joya llamada LADORSAL, cuidada hasta el extremo, en su tipografía, diseño, maquetación, textos e imágenes. Se trata de una publicación que cuenta grandes y pequeñas gestas de extraordinarios navegantes. Una lectura que nos acerca al mar o que nos hace disfrutar aun más de él mientras lo navegamos.