Luigi Dubini con gafas realizadas con redes recicladas de Just de Sea Conscious Sea Shop.

 

Gracias a nuestro colaborador más aventurero, el regatista Luigi Dubini, Just the Sea podrá formar parte de la prueba marítima más dura del mundo. A pocos días de comenzar esta competición transoceánica, Luigi nos ha contado cómo se siente ante el reto de la Mini-Transat, donde los participantes, con veleros de 6.50 metros, estarán solos frente al océano: “Estoy deseando zarpar y cruzar el Atlántico, el barco está prácticamente listo. Ya me he ocupado de las últimas necesidades como los sistemas de seguridad y he mantenido ya las últimas reuniones antes de emprender esta aventura”.

Durante la competición, compuesta por 4.050 millas, Luigi realizará un estudio de campo para Just the Sea sobre el grado de contaminación de las zonas marítimas por las que discurrirá la regata: La Rochelle-Canarias, en una primera etapa, y Las Palmas hasta Le Marin, en Martinica, en una segunda.

El experimentado regatista está deseando subir a su pequeño barco: “Cada vez que veo los barcos amarrados en el puerto, me doy cuenta de lo afortunado que soy por tener la oportunidad de formar parte en esta carrera increíble. Es un proyecto de dos años de duración en el cual he cogido toda la fuerza y energía que necesito para esta experiencia y la verdad es que todo lo que he hecho hasta ahora ha valido la pena solo por estar sintiendo esto”.

Durante el último mes antes de la salida Luigi ha trasladado su hogar al puerto de La Rochelle. “He disfrutado mucho entrenándome con un grupo de regatistas que me han ayudado a adquirir las habilidades necesarias para poder competir con el resto de la flota de la competición”.

90 navegantes partirán de este puerto francés esta semana y Just the Sea “se embarcará” con uno de ellos.